domingo, 27 de abril de 2014

Contrabajo

Por un breve instante cae el velo de tu sombra, mitad de mis desvelos.
Surge la duda, la valentía florece en el momento en que la vida fenece,
por cuanto sangra mi latido al darme cuenta de que esta verdad duele
y me retira hacia las sombras, así de insano es mi defecto.

Así doy la vuelta hacia los callejones de mi soledad, partitura de mis miedos,
exánimes partículas de las lagrimas que por ti vierto cada día durante meses
y que me motivan a seguir con sangre en los pies y mi locura incipiente,
a llorar mi muerte en los surcos de mis relaciones y de sus remedios...

Mujer de clara ambivalencia en los asuntos que del Amor son eternos,
y que halla en la justa rigidez de aquellos muertos lo que le enternece.
Sombría raíz de los orígenes de las historias escritas en vidas latentes:
dame lucidez para enfrentar, así, los peores de todos  mis miedos...

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