miércoles, 30 de noviembre de 2011

desde la calle...


El pequeño levanta apresurado la pelota, pues ha caído un poco lejos, pasando la otra calle, en dirección de la Iglesia del barrio.  Ha estado jugando por más de dos horas con sus amigos y apenas y resiente el cansancio; solo quiere jugar y disfrutar de ellos, con quienes vive una y mil aventuras.
Ya es un poco tarde. La noche ha desplegado su manto y las luces de las lámparas de calle dan una tonalidad distinta a las calles empedradas de su zona, haciéndola ver, incluso, un poco pintoresca a los ojos de los visitantes que se atreven a venir hasta acá, un lugar un poco alejado de la gran metrópoli. Pero es en este lugar donde nació, donde sus sueños y fantasías se confunden a diario con la realidad de un pequeño pueblito consumido poco a poco por el área metropolitana. Aquí es donde ha vivido toda su vida, donde ha ido a la escuela, donde ha conocido a los mejores amigos que pueda tener alguien. Y aunque ahora aún no lo entiende, algún día, probablemente, conocerá el amor, le gustarán las chicas, a lo mejor se casará, ¡Que horror! Han de ser puras mentiras de su mamá, que no halla otra forma de mantenerlo quieto y que pudiera inventar esas sandeces. Si no fuera así, ¿por qué no siente nada de lo que dicen?
Ha tardado en pensar todas estas cosas. De hecho, se pregunta por qué razón las pensó, en primer lugar. A lo mejor está más cansado de lo que cree. Y esta muy chico también para razonar de esa forma. No lo sabe, pero poco a poco vuelve la adrenalina de querer seguir jugando, solo disfrutando del momento.
Voltea hacia arriba. En una de las ventanas del cuarto piso esta el vecino que siempre le regala una moneda para comprar dulces.  -“¡Quihubo mi cuate!, ¿cuando nos vamos de aventureros?”- siempre con esa frase comienza sus diálogos y siempre lo divierte. Pero hoy se ve, aún a lo lejos, raro. “¿Qué tendrá?” se pregunta el pequeño mientras encoge los brazos y se dispone a lanzar el balón a sus demás compañeros, que ya le gritan fúricos porque se detuvo demasiado tiempo a perderse.
El primer golpe no le duele, pero el estrellarse en el piso si le produce un fuerte dolor, mientras siente como sus piernas crujen y como se aleja un auto que no viera tan cerca de él. No puede hablar ni hacer señas, mientras se explica porque tantas personas están viéndolo como si estuviera en el piso. Y mientras este pensamiento desgarra su cabeza no puede evitar notar que esta demasiado cansado y que cerrara los ojos allí, en la calle, por un momento, mientras las luces enfrente de él se ciernen y brillan con mayor intensidad…

martes, 29 de noviembre de 2011

Precuela de los Ojos Bonitos...


Mientras fenece tu estadía en casa, la sensación de vacío me atosiga incesantemente. Ni siquiera el calido hervor de tu piel sudando con la mía logro disminuir esa sensación inmunda, pagana. Ni tus labios llevándome una y otra vez a la fatiga de morir poco a poco mitiga la marcha de mi apatía. Algo me esta sucediendo y no es agradable. Y probablemente te diste cuenta pues has estado fría, distante, como si hubiera sido este el mayor insulto que alguien pudiera proferir en tu contra: ignorarte mientras tienes sexo. Has estado mirando por la ventana, sentada y sólo tapada con la sabana, perdida, pero molesta. Se te nota en la cara y me da un poco de temor hablarte. Sé que tuve la culpa y esperaría una mala respuesta de tu parte o simplemente que te levantes y te vayas. Y no quiero más que tenerte aquí, cerca, donde el aroma de tu piel siga enervando poco a poco cada uno de mis sentidos, por lo que enfrento el desprecio y la indiferencia de tu actitud.
Más no puedo evitarlo: el vacío empático que reclama mi alma no me permite ver más allá de una intensa melancolía. Me acerco un poco a la ventana y puedo observar en picada, sobre la acera de enfrente, la poca actividad que se desarrolla en esta zona del barrio. Todas las tiendas han cerrado y algunos vecinos platican, mientras a lo lejos puestos de tacos y otras chucherías. Se suceden en una algarabía fingida, dando a los trasnochadores algo en que desgastar sus horas. Algunos niños juegan, evocando fragmentos sueltos de mi infancia, e intento desesperadamente volver a ti para continuar con esta, la que debió haber sido nuestra gran experiencia. Y sin embargo me siento derrotado, listo para renacer en el siguiente peldaño que cruce, pues no habrá marcha atrás. Así es esta, mi vida: un pleno e incesante revoltijo de situaciones que parecen chocar unas contra otras en un remolino de desgracia y muerte, con seres queridos siempre llegando y yéndose, con amores naciendo y cerrando su ciclo.
Tarde o temprano mi mente vuelve a ti, que ha evocado la sincera raíz de mis lamentaciones y me niega una y otra vez la entrada a este, su santuario, en busca de absolución. Mi alma esta atrapada en ti, mujer santa que en el vientre puedes guardar el linaje que tanto he soñado, tus muslos  blancos me permiten soñar con mundos utópicos más no en esta noche, en que he sido reclamado por otra señora.
No me dices nada. Pero en un dejo de perfecta simetría, me acerco a ti en el instante en que tú te levantas del pequeño banco donde estabas situada y me atrapas con tus brazos, seductora, traviesa. Esbozas una ligera sonrisa y me permites, capturándome con la esencia de tu alma, olvidar un poco mi desquebrajado soliloquio mental y entrar de nuevo, rendido, a la plenitud de tus ojos, mientras en un beso me recuerdas que antes que solitario, antes de que existiera el mundo para mí, ya estabas esperándome en el quicio de una puerta, aquella en que me saludaste cuando voltee por primera vez a verte y quedé prendado de tus ojos bonitos….

jueves, 17 de noviembre de 2011

Soledad

A veces me da una especie de melancolía que se extiende por todo mi corazón y mantiene un escalofrío en todo mi cuerpo, una especie de temblor que me mantiene intranquilo. Acelera mi ritmo mental y no me permite concentrarme de manera adecuada. Y es cuando más la recuerdo. Por pocas que fueran las horas que, en suma, pudiera disfrutar en compañía de ella, riendo, peleando, jugueteando amigablemente, las he tratado de maximizar hasta que cada recuerdo ha quedado casi congelado o se repite en un interminable bucle de desesperanza. Trato a veces de recordar el timbre de su voz; en otras me la imagino de lado, sonriendo, presa de alguna pícara ocurrencia. O la escena que jamás se ha desprendido de mi memoria: el día en que me frunció su ceño, en una actitud juguetona.
A pesar de conocerla poco, logró tener gran influencia en mí, aún cuando no tuvimos mucho tiempo para platicar realmente y aún antes de saber que estaba enamorado perdidamente de ella. Solo una mujer antes que ella había logrado trastornarme de esta manera, y aún aquella no logró lo que Mariana en tan poco tiempo. Para mí ha pasado el tiempo. Pero me pregunto si estaré en lo correcto al preguntarme varias veces por qué razón no fuimos de edades parecidas... la edad, que fue lo que comenzó mi calvario, aunque a mí ni me molesta, fue el detonante de que la mayor parte de las personas que se dicen tolerantes lanzaran un feroz ataque en mi contra. Y aún cuando los años ya están comenzando a sucederse uno tras otro, no dejo de preguntarme que es de ella. No dejo de extrañar a la Mariana que conocí sabedor de que el tiempo no pasa en balde y probablemente ya no somos ni un asomo de las personas que en esa época se conocieron. Hemos cambiado mucho, creo yo. Espero que para bien, pero no dejo de asombrarme de que, en mi caso, parte de mí no desea ir, desesperadamente, aquellos recuerdos. Por que ellos me hicieron muy feliz y siempre el pasado ha estado en mí, presionándome para no olvidar.
Solo en dos ocasiones me he imaginado con una familia. Y mis hijos tienen su rostro. Su sonrisa. Sus ojos. Su mirada retadora. Y aunque siempre es una batalla en contra mía, mis propios demonios carcomiendo, invitándome a luchar, trato de vencerme y desearle una feliz vida, sin lograr resultados loables, solo pasajeros. Quiero verla, por lo menos, una vez más. Esa es la realidad. Quiero decirle todo lo que como cobarde rehuse decirle cuando tuve la oportunidad. PORQUE FUÍ UN COBARDE aunque no tuve yo la culpa de lo que se desato después. Esa es la realidad. Pero no confundan esto con un simple berrinche o un lloriqueo desvergonzado. No. Solo intento expresar de la forma más adecuada, buscando hasta que encuentre las palabras que sean adecuadas, un profundo sentimiento de amor que se desborda y busca afianzarse en el mundo, queriendo con ello crecer hasta convertirse en algo más profundo de lo que ya es y de que algún día el mundo pueda ser testigo a través de las palabras, a través de videos, a través de este blog, de algo que se desprecio en su momento pero que demostró que era lo que se decía originalmente: un amor profundo, irreconocible. Esto me ha orillado a escribir como lo hago ahora, aunque reconozco que tarde o temprano volveré a mis oscuros orígenes, y seguiré escribiendo durante bastante tiempo, evolucionando cada vez más en esta aventura que comparto contigo, querido lector...

Gamers Choice: Assassins Creed Revelations... Nada más porque salgo yo....

domingo, 13 de noviembre de 2011

Del amor y otras cosas...


Yo no sé nada del amor; lo sé porque una y otra vez cometo los mismos errores y siempre estoy metido en problemas por mi incapacidad de amar como los demás lo hacen. Y que los demás me digan una y otra vez como debo hacer las cosas me parece completamente ilógico... yo digo hasta con orgullo que NO sé nada del amor porque soy humilde y no me creo perfecto, pero ¿los demás si lo son? No entiendo.
¿Por qué me dicen que no es amor lo que siento? cuando yo digo una y otra vez lo que es el amor, me baso en explicaciones científicas, lo que está demostrado, lo que se sabe. También utilizo explicaciones ilógicas, porque me parece que el amor esta basado en cada cosa, un poco de cada una. Pero a final de cuentas, solo explico lo que el amor es, no lo que le pasa a cada uno, porque creo que en cada persona es diferente. Que las personas crean saber que sucede en mi cabeza me parece inconcebible, porque resulta ser que todos me conocen mejor que yo mismo y creen que tienen la solución para mi vida, una solución que tal vez para ellos funcione pero que en mi caso, no encuentra pies ni cabeza. No necesito pensar como los demás, que aburrido, porque yo no soy ellos. Así de fácil. Y no soy Dios para saber que piensa cada quien. A veces también hago eso, no lo niego. Soy humano y me equivoco, y yo en particular me equivoco muchas veces, pero tampoco creo que los demás de verdad sean perfectos y puedan ver más allá de lo evidente.
Amo perdidamente a una mujer de nombre Mariana. Nunca volveré a verla y nunca tuve nada que ver con ella. Ni siquiera tuve una amistad larga con ella. Ni siquiera tuve la oportunidad de intentar luchar por ella, ya que una serie de desafortunados acontecimientos -encabezados por una persona que se encargo de enlodar mi nombre y seguido de una multitud de personas que le siguieron el juego y, dejados llevar por que les caía mal emprendieron una campaña de desprestigio que solo me hizo más fuerte por que todo es completamente falso- la alejaron demasiado pronto. Y yo igual tomé decisiones que precipitaron el fin de todo, no dejo de ser también culpable. pero el amor que tengo por ella, enfermo o bello, es mío y lo adoro. Por que sigo pensando que cada dolor en mi corazón, que cada trago amargo, que cada momento que se ralentiza en mi vida, los vale ella. Y que mi lucha diaria también lo vale, porque me hice a un lado para que ella fuera completamente feliz, pero quiero estar listo por si ella no lo es y yo tuviera una oportunidad para demostrarle que conmigo podría serlo, que podría cambiar muchas cosas en mí, solo si ella me lo pidiera. Y estoy plenamente consciente de que ella no me dejará ni intentarlo. Estoy consciente de que probablemente no volveré a verla jamás. Estoy consciente de que mi promesa, la única que no he roto, es la que me permite, de entrada, ni siquiera buscarla. Y estoy seguro de que la amo con toda mi alma, de que ella es lo más importante que me ha sucedido en el aspecto amoroso, aún incluso por encima de aquella que por doce años dominó mi corazón de la misma manera. No intento polemizar esta vez. Así me siento. Solo quería apoyo, y dado que solo, hasta el momento, muy pocos se ha atrevido a decir: "te apoyo", lucharé contra todos por este sentimiento, lucha que es la única que puedo dar por que ciertamente estoy solo y no me molesta, pruebas de la vida tengo para dar y regalar y no soy más especial que nadie, solo soy yo. Mariana, este blog, por ahora, te sigue perteneciendo. Espero que seas muy feliz y que Dios te bendiga...

Grande es la muerte mexicana...

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Pensamiento numero tanto...

Te amo cada día de manera más tierna y profundamente mientras vivo un infierno en la tierra por no poderte volver a ver jamás....

sábado, 22 de octubre de 2011

Pensamiento cuarto...

Comienza la arcilla de mis pensamientos a darte forma, cruel letargo que mi vida invoca, por cuanto más la lluvía fría en este negro corazón dolor provoca...

jueves, 22 de septiembre de 2011

domingo, 18 de septiembre de 2011

Letter to the air...

I begin to miss you again. They all say that it's not possible that after so much time in which I have not seen you at least, much less to know of you, it could have slightly so called love. I do not know it. Suddenly I meet wrapped in memories, the few ones that I have, of brief instants that we share. I believe that two months were alone or more of our friendship. And there are not even full the hollows of these moments, more the few ones that I have me are sufficient to be surprised so much.
It is those who say that alone it is an obsession. Obsession of what? Of looking for yourself? If I have not even taken the inconvenience to look for yourself; of having yourself? If I never had you. You were never mine in any aspect and I never occupied a space in your head, according to all, because you were never thinking about me. Though it is said that you gave me, at some time, being completely intoxicated I, a kiss. Obsession of having yourself? If I have fulfilled my promise not to look for yourself and not to be a hindrance. Obsession, certainly, is a tenacious idea of the head. So there are only you. And you are not even what I was dreaming. Only you are a series of recollections. But, why do I rack brains whenever I dream you? Whenever your voice resounds in me, whenever I imagine you to smile and to meet. Or that you wrinkle the eyebrows in a gesture of small girl? Why I wish the better thing you and prefer suffering to wishing you badly, regardless the hurt that you me caused and that I you caused?
The reality is that I think that it's love. But as the others they know more it brings over of me; since they all know me better than I, since they all BELIEVE that they are better than I, for the alone fact of which I do not have an exact control of my feelings, since they all say that it is not a love. They all can question me with questions of things neither that nor I know, but they cannot feel what I feel. Because of it some time ago I buried my heart. Because of it.
Some time ago I wanted to arrange the things. Only to know that it happened. With the time I have understood that I will never have the truth and it hurts me very much, because of all the things that I will never know, this one is the only one that matters for me indeed. When I hid my heart far from me, solve only in a temporary way the question of not knowing anything of you. But only it is it: a temporary solution. The "onirísmo" that chases me day after day, complicating my existence with situations that do not compete with the royal life does that every instant is furthermore long still. Sad. But royal, at the end of accounts.
I need you. This is the reality. With you, in our ephemeral stage of friendship, I felt plenary session, since it was doing more than one decade that he it was not feeling with any woman. And always I said it. And as unattainable object of my love, you were too much; you transfigured yourself into something that goes beyond my madder dreams. And though now this hollow where my heart must be - metaphorically - - has been very nice, already I feel that this object wants to come untied. But I am afraid of that it does and discovers that the whole feeling follows intact that, they should say what they should say, it is a love. What will I do when the moment comes? Of that you will serve me, if I will never return to see you? ….

carta al aire...

Comienzo a extrañarte de nuevo. Todos dicen que no es posible que después de tanto tiempo en que no te he visto siquiera, mucho menos saber de ti, pueda tener algo llamado amor. No lo sé. De pronto me veo envuelto en memorias, las pocas que tengo, de instantes breves que compartimos. Creo que fueron solo dos meses o más de nuestra amistad. Y ni siquiera están llenos los huecos de esos momentos, más los pocos que tengo me son suficientes para extrañarte tanto.
Hay quienes dicen que solo es una obsesión. ¡obsesión de qué? ¿de buscarte? si ni siquiera me he tomado la molestia de buscarte; ¿de tenerte? Si nunca te tuve. Nunca fuiste mía en ningún aspecto y nunca ocupe un espacio en tu cabeza, según todos, porque jamás pensabas en mí. Aunque se dice que me diste, alguna vez, estando yo completamente ebrio, un beso. ¿obsesión de tenerte? Si he cumplido mi promesa de no buscarte y de no ser un estorbo. Obsesión, ciertamente, es una idea tenaz de la cabeza. Pues allí estas solamente. Y ni siquiera eres lo que yo soñara. Solo eres una serie de recuerdos. Pero, ¿por qué me estrujo cada vez que te sueño? ¿cada vez que tu voz resuena en mí, cada vez que te imagino sonreír y verme. O que frunzas el seño en un gesto de niña pequeña? ¿Por qué te deseo lo mejor y prefiero sufrir a desearte mal, a pesar de todo el daño que me causaste y que te causé?
La realidad es que yo pienso que es amor. Pero como los demás saben más acerca de mí; como todos me conocen mejor que yo, como todos CREEN que son mejores que yo, por el solo hecho de que no tengo un control exacto de mis sentimientos, pues todos dicen que no es amor. Todos pueden cuestionarme con preguntas de cosas que ni yo sé, pero no pueden sentir lo que yo siento. Por eso hace tiempo enterré mi corazón. Por eso.
Hace tiempo quise arreglar las cosas. Solo saber que pasó. Con el tiempo he comprendido que jamás tendré la verdad y me duele mucho, porque de todas las cosas que jamás sabre, esta es la única que me importa de verdad. Cuando escondí mi corazón lejos de mí, soluciones solo de manera temporal la cuestión de no saber nada de ti. Pero solo es eso: una solución temporal. El oneirismo que me persigue día a día, complicando mi existencia con situaciones que no compiten con la vida real hace que cada instante sea aún más largo todavía. Triste. Pero real, a final de cuentas.
Me haces falta. Esa es la realidad. Contigo, en nuestra efímera etapa de amistad, me sentí pleno, como hacía más de una década que no lo sentía con mujer alguna. Y siempre lo dije. Y como objeto inalcanzable de mi amor, fuiste demasiado; te transfiguraste en algo que va más allá de mis sueños más locos. Y aunque ahora ese hueco donde debiera estar -metafóricamente- mi corazón- ha estado muy bien, ya siento que ese objeto se quiere desatar. Pero tengo miedo de que lo haga y descubra que sigue intacto todo el sentimiento que, digan lo que digan, es amor. ¿Qué haré cuando llegue el momento? ¿de que me servirás, si jamás volveré a verte?….

sábado, 3 de septiembre de 2011

My mask (English version)

Under my face, there, where my intelligence hurts me
 And it rots while kills me, my mask is.
 It´s my second skin, tender which calls me
 To inform myself about the new ones of my soul.
 My mask is like those Japaneses,
 A white and smooth skin; a smile and a few inclement eyes.
 My mask is hurry and weeping, cloud and ceiling.
 It is tear and laugh; greeting and scorn.
 My mask is glad in nude showing me
 Because of my suffering it brightens his sight
 And it redoubles his effort.
My mask asphyxiates me
 Since he translates my flat thought
 And he hides when he considers
 That the convenience can give him a better act.
 My mask is evasive when he is looked
 And it is arrogant when she is not needed, this way it appears,
 Coarse, arrogant, apprehensive.
 If one sees him in a made mirror of the child's weeping,
 To temperature of crystallized emptiness,
 It can turn only in the half and in another hemisphere
 My unsteady face, crying.
 But also he shares, for the destination and his urgency
 The sensations that uncertain overwhelm me.
 Sometimes my mask takes possession of me
 And it takes me of walk along the streets
 Of the city that so much I love and that dominates me.
It establishes an action plan and sensually it seduces me.
 It takes action of my body and leads me to walking.
 It shows the better thing of me while it dominates me
 And slowly it indicates me since it me will destroy.
 Sometimes it is by night, sometimes in the tide of the day.
 Do never be when it will leave me in account
 Of what it will end tormenting myself the sight,
 Because it leaves me opposite the house of that girl.
 The one that hurts me, which me to feeling sorry it incites.
 And while I fall to the floor, free to cry,
 My mask hides in order that they do not see her,
 In order that they do not blame her. In order that they do not irritate her,
 In order that they do not look for her.
 And it makes me pushed suffering the torture of knowing
 That another day will begin again the dance
 That in me the age fades …

jueves, 25 de agosto de 2011

Mi mascara


Debajo de mi rostro, allí, donde mi inteligencia me lastima
Y se pudre mientras me mata, está mi mascara.
Es mi segunda piel, la que tierna me llama
Para avisarme de las nuevas de mi alma.
Mi mascara es como aquellas japonesas,
Una piel blanca y lisa; una sonrisa y unos ojos inclementes.
Mi mascara es prisa y llanto, nube y techo.
Es lagrima y risa; saludo y desprecio.
Mi mascara se regocija en mostrarme desnudo
Porque de mi sufrimiento esmera su vista
Y redobla su esfuerzo.
Mi mascara me asfixia
Por cuanto traduce mi pensamiento llano
Y se esconde cuando considera
Que la conveniencia puede darle un mejor acto.
Mi mascara es elusiva cuando se le busca
Y es arrogante cuando no se le necesita, así se muestra,
Burda, altanera, aprehensiva.
Si se le ve en un espejo hecho del llanto de niño,
A temperatura de vacío cristalizado,
Puede verse solo en la mitad y en el otro hemisferio
Mi rostro vacilante, llorando.
Pero también comparte, por el destino y su premura
Las sensaciones que inciertas me abruman.
A veces mi mascara toma posesión de mí
Y me lleva de paseo por las calles
De la ciudad que tanto amo y que me domina.
Establece un plan de acción y sensualmente me seduce.
Toma acción de mi cuerpo y me lleva a caminar.
Muestra lo mejor de mí mientras me domina
Y lentamente me indica como me destrozará.
A veces es de noche, a veces en la pleamar del día.
Nunca sé cuando me dejará en cuenta
De lo que terminará atormentándome la vista,
Porque me deja enfrente de la casa de aquella chica.
La que me duele, la que me a dolerme incita.
Y mientras caigo al piso, libre de llorar,
Mi mascara se esconde para que no la vean,
Para que no la culpen. Para que no la irriten,
Para que no la busquen.
Y me deja hincado sufriendo la tortura de saber
Que otro día comenzará de nuevo la danza
Que en mí la edad marchita…

lunes, 22 de agosto de 2011

(Dedicado a Dani por su cumpleaños...) Imaginante....

Sorprendo al tiempo enarbolando sus sueños, en su vieja tienda de campaña. Estaba levantando y doblando su cobija dulcemente, mientras platicaba con ella. Me pareció loco, pero el encuentro fortuito con esa escena me pareció tierno, por lo que dedique un saludo especialmente pícaro. No me dijo nada. supongo que no me escucho. Siempre se hace el sordo cuando lo saludo de cualquier manera. Quise seguir mi camino, pero me dijo que me detuviera.
Cuando volteo veo que ha tomado su forma de gigante. Y comienza a parlotear en lengua muertas hace tiempo. Al mismo tiempo que comienza su caminata conmigo intenta descifrar lo que hay en mi corazón, aún cuando sabe que no puede domarlo, pero que sí lo controla. Eso debe ser normal. Después de todo, solo él sabe donde esta escondido. Ni yo sé, por ello le pedí hace tiempo lo guardara… en fin. Los valles pasan tan rápido mientras caminamos. Siempre me divierte ver que me habla, que yo no le comprendo y aún así, sé exactamente de que estamos charlando y le contesto en mi idioma nativo, a veces un poco en ingles, para tratar de impresionarlo.
Saco un chicle mientras él observa una nube, embelesado con la forma rara que ha tomado. Y comienza a comerla, como si se tratara de un algodón de azúcar, hasta se me antoja de recordarlo. El sueño que me provoca el chicle me deja dormidito en un páramo, cerca de la roca del sabio que me cuidará mientras sueño. Y allí te vuelvo a ver, esplendorosa, serena… eterna como el viejo. Y sonríes porque sabes que te espío en mis sueños. Y bailas conmigo una pieza de vals porque descubriste hace tiempo que no sé bailar otra cosa. Eres el juicio de Dios, que me da la bienvenida con el premio que es tu sonrisa y el castigo que es tu mirada, porque de eso esta hecho el dulce recuerdo de tu mirada… de castigo y amor.
Y me levanto rápido, pues rápido he despertado. Y seguimos en nuestro camino el viejo gigante y yo, charlando sobre temas escabrosos y sueños rotos… y de tu sonrisa y tu mirada en la lejanía de la promesa que es el cielo, para que, cuando vuelva a soñar, si me he portado bien, pueda soñar contigo…

sábado, 13 de agosto de 2011

Asesinato (Primer peldaño)...

Buscaba con tanto afán su corazón, que el mío era el que parecía salirse en su lugar; tan extasiado me encuentro con esta situación. Es la primera vez que hago esto y he procedido con calma, pero la situación de arrancarle el corazón me rebasa por lo que tardo un poco en tranquilizarme.
Vuelve a mí el momento incesante en el que con una pasmosa tranquilidad y de frente lo degollé. Pese a mi nulo conocimiento de anatomía y medicina, por la cantidad de sangre y la dirección que tomó, pude deducir que era alguna arteria importante. Ver su rostro desencajado por la sorpresa, mientras intentaba desesperadamente tomar aire, mientras yo frenaba su intento por llevarse las manos y cubrirse la espantosa abertura creada, quizá por que recordaba que en alguna ocasión había yo visto la noticia de un tipo que sobrevivió a un herida de esa magnitud, debido a que le habían colocado una mano en el cuello y con ello consiguieron frenar la herida lo suficiente para que las emergencias médicas llegaran y le salvaran y eso me incitaba a evitar que pudiera repetirse tal situación. Mi intención no era esa, antes al contrario, no permitiría que este tipo pudiera sobrevivir a nuestro encuentro.
No cabe dudad de que la fortaleza en los seres vivos puede aumentar dramáticamente si se ven obligados, por una u otra causa. Si matas un cerdo, su fuerza puede aumentar a tal grado que necesitaras a varias personas para ayudarte a agarrarlo. En los humanos es lo mismo. Ahora lo sé, pues este tipo adquirió fuerza sobrenatural, debido a la cercanía de la muerte, el terror, con los ojos desorbitados por intentar evitar que la vida escape de uno. Afortunadamente para mí, su intento era vano, pues era más su desesperación derivada de no poder respirar que el intentar agarrarme; de nada le hubiera valido lo último. Y solo daba espantosas convulsiones intentando quitar mis manos de las suyas, con su vista fija en mí, ojos completamente abiertos, pero perdida su mente, todo órgano de su cuerpo fatalmente concentrado en sobrevivir. Ya no pudo más, sin embargo y su fuerza recién adquirida se fue desvaneciendo lentamente hasta llegar a un cero pasmoso. Finalmente los estertores lo vencieron y solo me quedo, entonces, observarlo hasta que exhalo su último aliento. Yo había ganado. Estaba muerto y siendo por mi mano, me encontraba pletórico de gozo. Mi patético disfrute solo era comparable al que sintiera en otras ocasiones cuando me sentía, de alguna forma, feliz.
Tal vez eso era, estaba feliz porque él estaba muerto. No había sido la intención original, solo era discutir hasta que mi ira me ganó. Estaba destrozado y al calor de la discusión perdí el control. Finalmente pude perder todo vestigio de cordura y entre en un dulce trance, que sirvió para cometer este acto. Pero al darme cuenta de que nadie se había dado cuenta de la situación y de que tal vez, solo tal vez, podría salirme con la mía en este, mi primer y tal vez único asesinato, me llene de dicha.
Tenia todo el tiempo del mundo. Él había fallecido, había obtenido mi venganza, lo que consideraba justo, así que, primero que nada, lo escondí muy bien. Entonces me avoque a salir e ir por lo necesario para completar esta, mi obra maestra. Lo dejaría esparcido, seguro de que nadie pudiera identificarlo. Se iría al infierno sin que en la tierra se volviera a saber de su persona. Y estaba seguro de que sería rápidamente olvidado. Él no era nada. Nadie. Este era mi momento. Mi placer.
Imagino que debe ser vigorizante cuando no sientes, en un momento de suma paranoia, como si todo el mundo te estuviera observando. Que nadie se preguntara, ni los que te conocen: ¿en donde ha estado? Y debo decir a la par de la verdad, que esa era una sensación muy incomoda, pero sobreponiéndome por la seguridad de que nadie me había visto seguí en mi búsqueda, repasando mentalmente la forma de justificarme ante las preguntas que me hicieran.
El lugar donde deje al pobre infeliz se encontraba solo, pues los dos habíamos quedado de vernos en un lugar sin que el supiera que estaba muy solitario, supongo que mucha confianza en sí acabo por ayudarme a mí y a mi propósito. Y cuando regresara, primero me aseguraría de que no hubiera nadie husmeando por allí. Ya había pasado algo de tiempo. Trataba de imaginarme cuanto tendría que permanecer así antes de comenzar a descomponerse, así que me apresuré.
Constantemente en mi cabeza parecía resolverse el asunto de la bondad y la maldad. Educado de buena forma, en otra época hubiera sido impensable que yo cometiera un acto de semejante naturaleza, más solo me bastaba recordar todo el sufrimiento que este bastardo me había ocasionado, traicionando no solo mi confianza, sino malogrando en el proceso mi corazón, para que cualquier indicio de remordimiento se fuera lejos de mí con absoluta presteza. Eso me alegraba. Por fin había superado esa barrera. Ya no tendría limitaciones si quisiera. Así que junté todo tipo de herramientas que encontrará en mi camino y me dirigí de nuevo al lugar donde estaba aquel cadáver…
esta segueta esta bien oxidada. Mejor, basura para basura-.

jueves, 21 de julio de 2011

No he dejado de soñar desde que la ví...

No he dejado de soñar desde que la vi. Tan perfecta, que no para de seducir, aún con la distancia en medio de todo. Y yo corriendo, aprovechando la tormenta, para declarar mi amor a primera vista, empapado, sin poder pensar, pero seguro de los hechos.
Era mi costumbre llegar después de la una a casa. Después de todo, en algún momento tenía que comer algo, y las frituras de la calle provocaban terribles dolores de estomago, que a veces tardaban días en quitarse. No tomaba medicamentos, pues mi educación y experiencia con ellos no dejaba pie a duda: en mi organismo, un placebo podría resultar nefasto, ya no digamos una medicina realmente potente. Y aprovecharía para terminar algunas tareas y sentarme a cambiarle de canal una y otra vez, aburrido de la televisión, pero seguro que en este día no encontraría nada más divertido.
A las cuatro de la tarde decidí dar un paseo. Fumaría un cigarro –me mareaban terriblemente, consecuencia de dejar el vicio por cuatro años, pero me daba algo en que entretenerme- y saludaría a las viejas amistades del barrio; aún con cuatro años aquí, y conociendo a muy pocos, pero teniendo una buena relación, extrañaba a mis viejos amigos: el Rulas, Moi, Saúl… todos con algo que decir, pero las perores circunstancias para decirlo. La muerte de uno de ellos terminó por separarnos definitivamente, a menos que uno tomara la iniciativa, y buscara a los otros.
Solo por fotografías viejas conocía muchas de las calles de la ciudad, pero esos empedrados caminos eran admirados por un melancólico de mi talla. A veces, solo tomaba el metro para caminar, sin más, por las calles del centro. El pleno gusto de poder aspirar el aroma a historia; poder observar cada recoveco de los edificios, intentando saber a que o cuál estilo arquitectónico pertenecían me dejaba satisfecho. Nunca le atinaba: por ciertos libros que leí, disfrute mi gusto por la arquitectura orgánica. Me decía a mi mismo que me construiría una casa con ese estilo algún día. Pero enloquecía viendo el conglomerado de épocas reunidas en unos pocos edificios. Gigantescos bloques pétreos, rivalizando con estructuras hechas de tabiques microscópicos. A veces, me imaginaba el zócalo con sus jardines, protagonistas de los paseos dominicales. Sombrillas elegantes bloqueando el paso del astro de fuego, pequeños globos tirando de uno a otro lado, mientras que, a lo lejos, la gente se aglutinaba para subir al tranvía. Apenas los carruajes y algunos carros, modernos monstruos tecnológicos, daban fe de la lucha que sostenía a diario la modernización con lo antiguo. Y yo en medio, vestido a la usanza de unos ciento y cacho de años en el futuro, veía a todos pasar, sin poder moverme de la excitación. Mi imaginación, producto incólume de la voluntad, me mantenía en una posición provechosa para ser un espectador fuera de su tiempo.
Y allí, dentro del torbellino de imágenes y sonidos; alrededor del mosaico de aromas que nunca dejaba de sorprenderme, pues al recrear en mi mente tantos, deleitaba aún más mi imaginación… allí, bajando de uno de los tranvías, la veía por primera vez. Suavidad de su rostro moreno, emplazando la naturaleza del tiempo que os aqueja, pero que, amorosamente, nos cobija. Iba con su madre, atendiendo las gentiles sonrisas que en rededor suyo provocaba admiración de las mujeres y las atenciones desmedidas de los hombres. Pero la visión, la bienaventurada visión de sus ojos, era solo mía.
Pude seguirlas a través de la plazoleta. El paseo entre semana no era muy común en mi época, pero en esta edad soñada podía recrearla cuando a mí me placiera, y mi corazón, siempre en búsqueda de la perfección, anonadaba cada uno de mis sentidos con ella. No entendía muy bien de vestidos, pero el encaje blanco resaltado sobre la tela de tonalidades sangre, fusionaba una y otra vez el detalle de su faz morena clara, rematando en unos ojos miel que invitaban al descanso y a la paz. A través de los pequeños guantes la sombrilla, en tonos metálicos, pero con la parte superior en el mismo rojo que el vestido detenían la luz, y la refractaban a cualquier otro lado, para no tocar su cuerpo.
Pero no fue nada comparado al momento en que, asombrado por mi propia capacidad, olvide lo cerca que pasaba de mí, y el aroma de su piel trastorno mis sentidos. Era como estar en todos lados y en ninguno a la vez; como tocar el cielo, y caer a la tierra, presa de mil dolores angustiosos… era como estar solo con ella, y que el mundo solamente girara en torno suyo. No podía evitar sacar de mi mente esos pensamientos y la exacerbada índole de mi súbito enamoramiento de este, mi fantasma más anhelado, pretendía cerrarme a la panacea más sublime.
Al alejarse un poco más, y permitirme volver al control de mis pensamientos, no pude evitar pensar en detener esa imagen por siempre, guardándola en el palacio de mi memoria, para activar el recuerdo cuando por fin conociera a esa diosa en mi tiempo, y bajo mis condiciones. Pero pensé que mi eterna Rafaela, mi ángel guardián, se enojaría conmigo, pues ese palacio era suyo por regalo mío, y decidí que solo sería una invitada. Podría acudir a nosotros mi hermosa señora, y verme bailar con mi ángel de misericordia, y podríamos iniciar nuestra amistad. Después de todo, las llaves del cielo eran suyas, y tendría toda una eternidad para comprender el hecho de que sin conocerla ya la amaba…

jueves, 7 de julio de 2011

Espontánea -dedicada a mi amiga Elena-

calida esfera de esperanza que por más que invoques y por cuanto más conoces del mundo esperas que este no te aconjoge; sufre de la delicia del placer la inocuidad del olvido en manos del que nos arrebata el ayer..

Cambios

¡Torturantes llamas de la estigia, río flameante que crea al olvido!
 Preparale aposento, senda victoria de su corazón herido.
Porque alla es adonde va. Al Infierno. Mientras, yo gozo de la fébril montura,
que es la sencillez del cinismo sobre la cordura.
¿Escritos cursis? ¡Romantiquería putrefacta! Sello vacío.
De ahora en adelante solo se oirán feas rimas
nacidas del parto doloroso de la vacuidad encinta.
¡Saquen los tarros y las damas, junto a la cerveza!
¡Candidas prostitutas del pasado al que siempre ruego!
Dejenme alimentarme de su nectar,
que del precio hablaremos luego...

lunes, 4 de julio de 2011

Pensamiento...

"¿Y por qué razón no habría de seguir escribiendo aún cuando mi corazón, según yo, esta muerto? Es mi alma la que escribe y esta más viva que nunca..."
Aurelio Cruz.

sábado, 2 de julio de 2011

Fragment3

" ... and while I was feeling pain in the head finishes with you, perhaps does it matter? The pain was subsiding, but the voice was still being rumoured, sweet that this would be my life from now on. And I felt very well with me and asked the God of the death in my bed to sing again though it was slept... "
 Statements of the master of the death.

jueves, 30 de junio de 2011

1988

Te vas abriendo paso entre la gente. La disco esta a reventar y sientes que esta será tu gran noche, pero primero debes cazar. Mimetizarte con el ambiente. Te sienta bien. Nadie se da cuenta de ti, eres invisible. Y no te importa de cualquier forma. Lo único que existe en tu mente son las tonalidades de claroscuros de la noche, mientras te traga por completo hasta volverte un ser de completa oscuridad. Oscuridad alterna que te ennoblece a ti y a tu sagrada misión. De eso no cabe duda.
Pero sabes que no estas en el presente. El lugar, las personas, todas son del pasado. Pero han vuelto para ti. O tu a ellas, no te perderás con los detalles. El salto fue largo pero te encuentras de nuevo en estos corredores buscando a aquella que diez años atrás se te escapo. Has logrado verter la naturaleza del universo y al dominarlo te encuentras listo para terminar tu misión, los sacramentos fueron cumplidos, la fiesta eterna comienza esta noche, partea Gus, donde te convertiste en un Dios sangriento. Solo necesitabas retornar a tu casa para volver de nuevo a las andadas.
Ahora ya nada importa. Al principio nadie nota que estas creciendo y que te estas transformando. Y cuando lo hacen es muy tarde. Ya estas listo. Y comienzan de pronto a gritar y a huir, a correr… ¿A dónde? Son tan tontos, como la primera vez, que es la única… no hay escape. Te aseguraste de dejar tirados a los guardias muertos e las entradas y salidas, de forma que estorbaran el paso. Nadie podrá huir. Comienzas a alimentarte. Esta vez no te importa no poder ubicarla a ella, a tu presa clave, porque sabes que en ese momento ella se encontraba allí y tarde o temprano morirá…

Fragmento2

Que las páginas del libro gigante Ih-Nah-kiriak, el libro del ángel de la muerte se abran... ¡Despierten muertos en vida! ¡Comiencen los ritos para que el señor Azul despierte y el mundo sea una masa sanguinolenta y una pus eterna....

martes, 28 de junio de 2011

Salida a pasear


Por fin llegaba la familia al balneario. Habían ya pasado varias horas, pero finalmente habían conseguido su objetivo. Raúl todavía no se explicaba como podría estirar el poco dinero que había podido conseguir para llevar, por fin, después de dos años, a su familia de vacaciones. Esto le entristecía un poco pues quería darles algo que les hiciera olvidar las constantes broncas en casa por dinero: a veces no tenían ni para comer, a veces era difícil la convivencia incluso por algo que era tan insignificante pero tan poderoso a la vez.
Casi había pensado en salirse no una, sino muchas veces. Quería buscar algo mejor. Algo que les diera una mejor situación, algo que pudiera dar más sonrisas a Alondra y al pequeño Durante y a Nora, su esposa y sus dos pequeños. Pero le frustraba no tener el carácter. Ni la preparación para salir al mundo a su edad. Arriesgaba demasiado. La posibilidad de que, de tener aunque sea para café y pan, a no tener absolutamente nada para comer le estrujaba el corazón y lo dejaba sentado en su cubículo, donde pasaba horas sin siquiera algo de contacto humano, como una máquina que no satisfacía por completo a sus jefes y tenía que dar lo mejor de sí, por una miseria de salario.
Era triste que solo tuviera concentración para tener esas míseras imágenes en la cabeza. No podía. Siempre tenía ganas de llorar. De pedir perdón por no ser lo que esperaban. Que equivocado estaba.
La pequeña Nora había cumplido solo siete añitos una semana antes. Este era como su regalo de lujo. Apenas un pequeñísimo pastel y unos refrescos para celebrar solos, los cuatro. Ni para invitar a alguno de sus amiguitos de la escuela. Pero disfruto la escueta celebración como si le hubieran hecho una festividad de la realeza. Era sencilla su alma. Y el abrazo a papá había sido tan tierno, que arranco una lágrima de Alondra. Y cuando ninguno de los niños escuchaba, también origino un “te amo porque eres muy bueno”. En verdad no se merecía esa familia.
La voz de su niña lo sacó del estupor. Tomó su mano con sus pequeños dedos y lo jalo, desesperada, por entrar a pedir el cuarto. Se quedarían una noche. ¡Pero cómo la disfrutarían! Vio la faz de su padre toda entristecida y sin pensarlo, se lanzó hacia arriba para que la cargara. Y como adivinando el pensamiento y haberlo entendido a la perfección le susurro al oído….
- No importa que no tengas dinero papi. Yo te quiero mucho y eres el mejor.
Entonces Raúl lloró abrazando fuerte a su niña, que por toda respuesta le dio un gran beso. Y se dijo a sí mismo estúpido por no darse cuenta de la familia que Dios le había dado. Se enjuago las lagrimas, y mientras Alondra, su mujer, lo tomaba del brazo y sonriente le decía: “te amo”, él también le devolvía la frase y mientras comenzaban a caminar se decía que no había mejor familia que el corazón pudiera encontrar…

Fragment

... Then I saw them. Finally. After milleniums they were before me, speaking his dead languages and it them could understand to all. It saw his deformed faces, his brave bodies. His hurry to teach the truth of the world to me, while the terror also was deforming my stained with blood face, melting again and again and turning to form, since in classic nightmare. Then I spoke with them in his languages and question them ... why me? Why me?...

Fragmento

...Entonces los vi. Por fin. después de milenios estaban ante mí, hablando sus lenguas muertas y podía comprenderlos a todos. Veía sus rostros deformes, sus cuerpos bizarros. Su prisa por enseñarme la verdad del mundo, mientras el terror también deformaba mi rostro ensangrentado, derritiéndose una y otra vez y volviendose a forma, como en pesadilla clásica. Entonces hablé con ellos en sus idiomas y les cuestione... ¿Por que yo? ¿por qué yo?...

lunes, 27 de junio de 2011

Asesinato a sueldo

-Relativamente fácil-me dijeron-. Solo tienes que bajar y asesinarlo allí, enfrente de todos.
Desde ese balcón podía verse toda la fiesta que se desarrollaba abajo. La gente estaba alegre, parecía un gran evento. Y yo lo echaría a perder. Arruinaría la vida de alguien. ¿Me interesaba? Claro que no. Me quite parte del traje, lo que no necesitaba rasgar.
-Guárdalos. Los necesitaré después. Lo que se rompa traigo con que reponerlo, pero esto no.
El hombre a mi lado asintió. Sabía que seguiría. Así que solo se quito mientras con un gruñido comenzaba a transformarme. Mientras mi pequeño cuerpo se retorcía, gruñidos escapaban de mi boca. Ya me había acostumbrado, hace siglos, a no gritar por mucho que fuera el dolor que podía manejar, ahora, a mi antojo. Mi espalda se fue ensanchando mientras vello comenzaba a crecer desmesuradamente. La boca llena de colmillos comenzaba a relucir furiosa mientras mis ojos se volvían amarillos y el cristalino se ennegrecía. Mis uñas, engrosándose y creciendo hasta formar gigantescas garras también eran cubiertas en parte por ese vello que cubría todo mi cuerpo. Mis tobillos se dividían en dos partes, mientras se doblaban inconmesuradamente y remataban en mis pies, que no rompieron mis zapatos, pues los había quitado.
Ahora debía medir más de dos metros. Estaba ya completo. Mi alma estaba a la mitad, dominada por mi furia asesina, pero templada por la frialdad de mi misión. El embajador debía morir. Así que salté.
Cuando llegué al piso inferior y rompí parte del azulejo, la gente comenzó a gritar. Nunca habían visto a algo como yo, y los que si hubieran visto a alguien de mi raza, seguramente sabía a que venía. La estampida era caótica, pero no perdí de vista mi objetivo, que se había interpuesto entre sus compañeros de reunión, justo antes de que dos de sus guardaespaldas intentaran desenfundar sus armas. Craso error. Solo me tomó unos segundos antes de destripar al primero y tomar con una de mis garras al segundo para tronarle estrepitosamente el cuello. Todos corrían. El ruido, el pánico. Solo me excitaban más en mi ira asesina. Solo hubiera tenido que matar a una persona pero tenían que interponerse estos estúpidos. Así que tratando de evitar más muertes me apresuré en mi misión. Tonto de mí.
Ese tipo merecía morir. Era una basura. Todavía tomo a una de las chicas que atendían la fiesta para escudarse en ella. Y la vi a los ojos. Ojos de color turquesa que aterrados experimentaban el más absoluto de los miedos. Y paso lo que nunca. No quise dañarla. Era tan hermosa. Joven morena enfundada en un chaleco rojo, falda negra y medias del mismo tono, con unas pequeñas zapatillas sin tacón, supongo que para mayor comodidad. Cabello recogido. Tanta información en tan poco tiempo. Me calme un poco. Y fue mi error.
No vi al tercer guardaespaldas hasta que fue tarde. No le importó disparar y solo tuve tiempo de interponerme entre la chica y el embajador. Recibí el disparo en el corazón. Pero era fuerte. Ya no pensé más. Por suerte aquel tipejo ya la había soltado, pensando en que estaba a salvo. ¡Que gusto me hubiera dado reírme de él, mientras mi garra le atravesaba a él también el corazón! Su guardián no pudo salvarlo al final, y mientras rompía un plato en dos, para lanzarle un pedazo al guardaespaldas y darle en el cuello, matándolo también, caí al piso. En esta forma no podía hablar bien, pero ¿qué mas daba? Ya me estaba transformando de nuevo en humano, mientras los estertores de la muerte me llegaban a mí también, y sin darme cuenta le iba preguntando, conforme avanzaba mi cambio y podía de nuevo hablar, si estaba bien. Que no quería hacerle nada.
Pero creo que ella lo entendió. Se dio cuenta porque como bestia me detuve y dudé en atacarla. Y sabía que eso me había costado la vida, al salvarla de un balazo que probablemente, de haberme quitado, le hubiera dado a ella.
-No te preocupes –dijo mientras me tomaba en sus brazos manchados de mi sangre.- Gracias. Me llamo Armida.
Y mientras repetía ese nombre y observaba que lagrimas salían de sus ojos, vi como mi mente se nublaba y entraba en el olvido….

Detalles


Miro tu rostro languidecer y me pregunto por qué razón. No he hecho nada en los últimos días que te haga dudar de mí y sin embargo te muestras cada vez mas insegura de ti, perjudicando nuestra relación de paso. Te propongo hablar, que solucionemos esta situación, pero te cierras y con ataques prefieres sacarme de mis casillas.
Lo consigues. Tomo mi chaqueta y salgo a la calle. Necesito respirar. Tomar consciencia plena de la situación. No es que te ignore, no. Solo necesito enfriar mi cabeza, para que podamos dialogar ya que así, enojados, dudo mucho que lleguemos a algún lado.
Sin darme cuenta llego al pequeño parquecito, aquel que esta junto a la Iglesia. ¿Pensamos casarnos allí, verdad? A mi me ilusiona. Desde niño me llevaban y aunque la verdad eso de la religión todavía se me atora en la garganta, la idea de llevarte de blanco a un altar, de ser tuyo y tú mía ante Dios, si me emociona un poco. No importa tanto que tengamos ideas un tanto… vanguardistas. Así me forjo en la educación mi madre y me gustaría complacerla de esa forma. Que te llame hija, que te quiera como a mí, que te conozca y que diga: “Que afortunado fue mi hijo”. ¿Suena bien, verdad?
Recordando, soñando. Así es como me he relajado. Y me dispongo a ir tras de ti. Debes estar furiosa. Lo imagino. Pero ahora, con todo el amor que te tengo, con las palabras más dulces que mi boca lepera y desubicada pueda proferir, estoy seguro que calmare tu ira por un momento, lo suficiente para que puedas escucharme y te tranquilices, solo un momento, el instante que necesito para decirte que tú eres la única. El aire que respiro. El alma que me invade día a día para incitarme a vivir como nunca. No hay otras. Son, de verdad, solo chismes. ¿Cómo habría otras, cuando el universo conspiro para traerte a ti a mi lado? Sería imposible decir que hay una mujer como tú en algún otro lado del mundo, porque maravillosa es tu esencia cuando se junta a la mía. Y por eso te amo. Por eso no hay otras. No podría ni siquiera pensar en arriesgarme a perder lo único bueno que ha pasado en mi vida.
Se me hace raro ver la ventana abierta. No te gusta tenerlas así. Pero me basta verte tirada en un charco de sangre en la calle para que mi respiración se apague también…

miércoles, 22 de junio de 2011

Despertar...

Te despiertas con un tenue dolor de cabeza. No tomaste nada de alcohol ayer, así que esa rara sensación de crudo que te avoca deberse a otra cosa puede. No tienes ganas de levantarte pero sabes que el día será largo, así que intentas despejar un poco tu cabeza para saber que orden tendrá tu día, mientras el sol te pega directo en la cara, lo que provoca un insulto de tu parte. Crees que llego la hora de tapar las ventanas con algún tipo de cortina o de plano con concreto. Eso lo pensarás después.

Ya te has sentado en una orilla, intentando despejar tu cabeza. Todo ha sido muy rápido. Dormiste, según tú, para tranquilizarte y salir un poco del estertor. Las sensaciones tan nuevas para ti han galopado durante un buen rato mientras te deleitabas en ellas lentamente, como esperando un nuevo comienzo. Y lo es. Ya no habrá marcha atrás, porque así te lo has propuesto y no dejarás que nadie estropee a este nuevo tú. Tal vez bajarás y te prepararás algo de desayunar: ¡Cuanta hambre tienes! Y con alegría verás que hay en el refrigerador… o igual irás a desayunar afuera. Los consomés son muy ricos y hoy es día de venta. Igual lo completarás con unos taquitos de barbacoa. Al fin y al cabo, puedes darte ese lujo ahora.

Después arreglarás tu departamento. Eso es. Hoy no vas a trabajar así que todo el día es para ustedes. Platicaras de cualquier cosa. Será un buen día. El primero del resto de tu vida. Te encontraste con algo que no sabías que tenías y eso te llena de orgullo. ¡Ahora aprovéchalo, antes de que sea tarde! Si… que satisfacción pensar así. Toda tu vida por delante, solo tienes que ser cuidadoso… planear el resto, tu futuro. Nada ni nadie les quitará sus sueños. Se lo debes a tus padres. Aunque no los verás más, sabes que desde el cielo te bendicen. Tu nueva cruzada, va para ellos. ¡No se diga más! Y cuando seas famoso, que finalmente alcances la cima dirás: “Yo a mis padres les debo mi vida y esto es para ellos”…

Pero primero tienes que despejar tu cabeza. Onirísmos vienen y van, tratando de encontrar cobijo. Solo unos ligeros golpeteos en la cabeza y todo marchara como debe. Pero es que no puedes dejar de saborear todas las sensaciones nuevas que acuden a ti: todas las frases, los clichés que tanto viste en el cine y que tanto te gustaban, y de los que ayer hiciste gala de puntual atención. Cierto es que no estaba planeado pero ¡Que más da! A veces la improvisación es el arma justa contra las revelaciones del alma. Si no lo sabrás, tú, que siempre has seguido un sendero recto y justo, ahora ya no tendrás limitaciones. Nunca más.
Ahora te has levantado. Das un beso al bello cuerpo que tienes enfrente de ti, acurrucado junto a ti toda la noche. Ni siquiera te importa el charco de sangre en la cama, junto a su tez despedazada. De cualquier forma, pensabas cambiar cuanto antes el colchón y las sabanas….

Pues... Feliz cumpleaños niña muy bonita...

domingo, 22 de mayo de 2011

domingo, 15 de mayo de 2011

Mariana...

Already almost one year has happened that I do not see you. And you hurt me more than never. And I you continue surprising maybe more of the due thing, since there was never a final resolution before the strange and wretched circumstances that frustrated our friendship first and later, any attempt that it could do for your heart winning me: The gossip, this that, according to the memetics theory, transforming in a silent, mortal and volatile entity, being taken by an environment where it was seeming to be the only thing that matters; for our character, bellicose up to the end adorned with a pride in your age that I admire deeply for looking alike to my in this epoch of my life; for the understood villains, who stopped burying the good thing that you could think about me, and for the mutual committed mistakes, because I am conscious that I am not the guilty only one, not you the creditor of all the misfortunes.
And nevertheless, I continue loving you deeply. You mean more than you believe for me. And though now my vision of you this dazzled on one side in idealization and for other one in vivid recollections, I want that you know that I continue hoping that God is taken pity on of me and there offers the opportunity to return to meet some day and that we could extract, at least, to the surface it departs from the truth. Though it was the last thing that I knew of you. I need the truth. And I need you, more than another thing, to you. Your deep look. Your watched smile, your sarcasm and your irony. Your girl's games. Your soul. Without it, I will continue being in the heart, only a living dead man of your recollections, as the mornings that subordinated to the tenderness of the sun, carry to extremes his warmth and sacrifice it for his freedom...

viernes, 29 de abril de 2011

Contra el Cielo Goggiano...

A mi me desespera ver hacia el cielo. Tal vez es demasiada inmensidad para la comprensión de mi alocada y frágil estabilidad emocional. La recia figura de los tonos que emana me recuerda el pasado que tan dolorosamente intento dejar atrás.
Pero no es solo por los recuerdos que me enfada un poco. Creo que tal vez es la voz que me llama desde arriba la que me mantiene inquieto un poco, quizá por que no sabría, si me decidiera, como atenderla; cómo responderle. Y a lo mejor, suma de todas las tristezas que me abaten apenas comienza a despuntar el día, no lo hago porque me da un poco de mucho miedo. Imagino todos los contrastes que se dan de aquí a donde la imaginación no me alcanza, presa de febril presencia de lo que no adoro, por lo que amo tanto...

domingo, 24 de abril de 2011

Amistad

Alianza mortal del hombre, que venera
La espada al clamor de su esperanza.
¡Contestad, pronto, a los bienes en espera!
Que la voz del despertar es mi alabanza.

Despierta, ¡pronto!: ya el Hessiano aguarda
El suave esplendor; bienaventuranza
De la sombra gris, que cuál esteta,
Prepara la soledad de mi Dios a rastras.

Sombrío cuervo: desciende a la guerra
Y levanta la llama del odio: tus hermanas
Saben de qué es lo que habla la afrenta,
Del que invoca con su corazón respuesta.

Aranjuez

Te recuerdo
En la broma de mi soledad.Reservado un aroma;
Un premio a mi juventud desubicada.
 
Saliente un paso a la vez,
Desdichado en mi vertiente,
Un camino largo,
Un corazón vacío.
Miedo de pequeño niño,
Que lo ha perdido todo,
Y eso que mi vida sin ella no es nada,
Solo una llaga al paso.
Celebra conmigo en mi morada.
El caldo esta frío, el pan amargo.
Solo me tiene a mí.
Su lancero. Su amigo.
Entrega su ser a través de sus ojos,
Para volver a soñar con la muerte.
Condena al placer, vida mía
Que mientras la muerte es dicha
La vida es muerte.
Reservo mi dolor, que no es poco.
Salgo con las sombras tan amadas.
Desecho en el camino el gran jolgorio
Y sueño con la luna enamorada.

lunes, 18 de abril de 2011

Un lugar para añorar...

La vida se encuentra en un ramo de rosas

La vida se encuentra en un ramo de rosas. Lista para florecer al más mínimo contacto; sin excusa, tan grande como la dicha y el doble de hermosa. La ves en la silueta de tu cuerpo, cada mañana, cuando disponiéndote a salir de casa, te saluda firmemente, como lo haría yo en su lugar. Tiene a veces un sabor metálico y barato, y en otras ocasiones un sabor dulce y tierno, y sientes que tu piel se sobrecarga, pues es la revelación de la muerte, de la que ni tú escapas. Pero el tiempo que la mantiene si lo es, y te espera cuando llegas cansada y ansiosa de revelar tus sueños. Mantiene siempre el paso a tu lado. Calla cuando estas contenta, y entristece contigo, porque llorar le esta prohibido si combates con ella, y solo le queda consolarte en el esplendor de tu vida. Se hace una contigo en tus triunfos, y se funde a tu esencia como el aire que te sostiene en tus derrotas más profundas. Te quiere, y te lo demuestra a cada paso que das. Y te odia, pues siendo más bella, enterneces el sendero de la iluminación que te precede a la victoria. Sabe todo acerca de ti, y la conoces mejor que ella misma, porque vives adentro de sus sueños más profundos. Y te das cuenta de que, a pesar de todo lo malo y lo bueno que pueda acontecer en tus quehaceres cotidianos; de la incertidumbre con la que tan alegremente exiges el pago diario a tu fortuna, amas cada instante de eso que en el principio te encuentras... la vida misma.

Memorias mundiales

Sientes el aire pasar a través de tu cabello, y sonríes mientras respiras, pausada y tranquilamente. Posan tus ojos en la férrea estructura, evocando recuerdos de un futuro que no existe, porque tú misma lo construyes, y sin pensarlo sonríes, porque para eso fuiste creada: para ser feliz.Evocas figuras imaginarias de caballos, mientras la delgada línea que separa cada comisura de tus labios esboza una tenue pero delgada sonrisa. Es maravilloso verte, y pensar: eterna pendiente de pecado debe uno atravesar, para poder pagar por la delicia de un solo momento. Tú solo observas, detenidamente, mientras una persona pasa frente a la imagen que tú deshilachas cuidadosamente, mientras toman su café dos personas que están en vecindad con tu figura.
Yo camino por entre la vereda muerta de mis sensaciones, escuchando cada latido hasta encontrar el sereno dolor de mis propios lamentos. Guardo en un bolsillo mi esperanza, pues mas tarde podría perderla, y perderme a mí en un río sangriento de malaventuranza. Me sorprendo llorando por cada hermano que ha caído, y no me explico como es que he permanecido vivo, mientras mis enemigos me han dejado aquí, donde el tiempo se detiene y retrocede. Y extraño el hedor desnudo de mi embriaguez mental, pervertido por tantas muertes ajenas.
Es así, como decido vivir en cada segundo, en cada instante, como me has enseñado, sin volver a cada paso: sin reflexionar sobre lo sucedido, pero cuidando mi espalda de los errores del pasado; sin meter la nariz en recoveco equivocado, para sonreírle a la vida que me cede el paso y me abriga del frío…

domingo, 10 de abril de 2011

oda a Mariana...(I)

Mi corazón se siente tan solo sin ella, como hacía mucho no se sentía. Como el invierno en una estación del metro en horas pico. Como un poema hecho para un chimpancé rascándose la espalda. Como mi corazón llorando inconsolable. Como un buen abrazo de un hermano, de un amigo. Como los meses retrocediendo paulatinamente hasta llegar al cero absoluto. Como mi amor de juventud. Como de delirio de anciano. Como extrañarte tanto sin desear verte jamás. Como la sensación de que alguien te persigue, antes de darte cuenta de que solo se trata de tu sombra.
Enciendo un cigarrillo y dejo que el humo forme escenas de mi pasado, mientras la sensación de nauseas se mantiene en mí. El frío comienza a molestarme un poco, pero prefiero ignorarlo por completo, a sabiendas de que terminará por consumirme por completo, mientras la cruda física hace su trabajo por la noche en vela contando deliciosas historias de placer y tortura.
Saco el libro maltratado de mi bolsillo: una edición viejísima de las meditaciones de Marco Aurelio y comienzo a releer partes que había marcado con un lápiz ya desgastado. Algunas de ellas me recuerdan algunas etapas de mi vida; otras, un pasado que me corroe y me corrompe mientras me recuerda lo débil que soy. Intento hilvanar pensamientos sueltos, pero solo consigo mezclarlos aún más, confundiéndome en el proceso.
Comienzo a temblar, trémulo, mientras pienso que no se trata esta vez del frío. Es la sensación que me agobia, taladrándome constantemente. Vuelven tus imágenes a mí, mientras intento deleitarme, trazando lentamente en mi cabeza las líneas que conforman tu rostro, mientras deliro tremendamente, con un placer que cada vez bombea mis sentimientos y me producen algo parecido al placer mezclado con el terror. De verte, de sentirte a través de mí; cálidos sonidos de tambores africanos que van aumentando lentamente junto a coros profanos, hasta formar en un solo tono tu nombre… solo tu nombre.
Intento formar en mi memoria el acceso secreto a mi Palacio de la Memoria, pero aparecen imágenes sin sentido, formando tras del humo la claridad fehaciente de mis intenciones, pero solo enloquecen en un torbellino desgastante de recuerdos pululantes; de mariposas sangrantes y monos arrevesados, al par que mi memoria se detiene y reinicia su marcha triunfal sobre el caos reinante. Los perros de ataque que salieron de la nada atacan varios recuerdos; no sé porque están allí, pero juntos entonamos un baile cacofónico de macabros deleites, cuando yo también comienzo el ataque, lleno de ira. Despedazamos gente, lugares, eventos, hasta que desaparecen entre las raíces del árbol de la vida que comienza a crecer lentamente al absorber esos recuerdos despedazados, volviéndose oscuro cada vez más. Entonces comienzo a atacarlo también a él. Esos recuerdos son míos… ¡míos! Y nadie los merece, más que yo.
Ahora, mientras cae en pedazos la estructura mental que lo socava, me pregunto si es lo correcto seguir así, y me preparo a lanzarme al abismo donde cae todo lo profano, listo a seguir en el segundo círculo mi pelea por todo lo que amo…

jueves, 7 de abril de 2011

Retorno

Regreso a tu influencia cándido, estoico. Pruebo saliva antes de proceder con la gentil delicia de tu rechazo. Con la sutil y sublime noticia de mi muerte. no sobreviviré un día más ante las puertas de este sentimiento desconocido, pero dulce... Me siento entonces debajo del arco donde una vez te dije: "Te quiero" y donde te burlaste. Donde me idiotizaste con tu ausencia. Donde te perdí con el simple valor de ser honesto. Y me quedo allí. No tengo ni siquiera un cigarrillo que pudiera aprovechar para matar el tiempo. Igual y podría formar con e humo imágenes de ti. Tan bonita. Y me resigno a esperarte así, desnudo, con el alma tirada en el piso de tan sucia. Con la funesta realidad de que partiste sin siquiera despedirte y de que yo no te hablaba, presa de un exceso de arrogancia al creer que te estaba protegiendo... "Que tonto", pienso ahora que te encuentras imbuida en las celebres formas que en mi cabeza flotan una tras otra, como desperdigadas esencias de todas las flores que te mandara en tu cumpleaños.
Después de un rato los insectos paseándose ante mí son ahora amigos. Juego con ellos, aun cuando para ellos sea una amenaza. Y no hay forma de hacerlos entender, más ya que importa. Nada importa si no estas tu allí para hacer especial cada momento. Y me dueles como duele el aire mezclado con el amor, en una danza eterna e indolora, pero precisa de sangre falsa, como la mente que te sueña en la parada del trolebús, esperando mientras tú misma te detienes en las correas de la mochila que utilizas para ir a la escuela, de donde esperas salir para ser alguien algún día, sin darte cuenta de que solo necesitas voltear a ver algún reflejo que muestre la grandeza de tu ser.
Si... te imagino cada día, en cada niño. En cada mujer que pasa a mi lado, sintiendo las ganas de gritar y de que voltees tú, que me veas y corras, y me des un abrazo y me digas: ¿¡Cómo estas?!, y tomemos un café y sepa de tu vida. Te imagino en cada pedazo de vida que se cae de mí, solo para retoñar como la alegría de saberte viva y no dejarte ir nunca más. Pero no es posible. Solo la hondonada de tu espacio que me provoca y me incita a dejarte en paz...

domingo, 6 de marzo de 2011

Espejismos II

Y sin embargo te sigo amando, con toda la tempestad del recuerdo de tu mirada. Mientras mi vida se marchita, llegando de joven al otoño de mis deseos, sale a la luz una y otra vez tu memoria. Y te echo tanto de menos, que en cada mujer encuentro una parte de tí. Y deseo verte, sabiendo que eso no podrá pasar, pues el destino en el que tanto creo te pasó a mi lado para mostrarme aquello a lo que jamás podré aspirar: tu amor. Y de paso cercenó mis deseos de amistad al mostrarme a mi asesino...

Espejismos I

Llena tu fantasma de besos sombríos, no revelados,
pero se vuelven polvo en cuanto toco tus labios.
Me divido por mi efervescencia y me disloco el alma,
mientras me encuentro atado, de forma soberbia
a la esencia de tu llama...

Testament for a deceased (version in English)

Today I have thought very much about you, and have decided to move back there, far from everything … far from you.
 It is a place of loneliness and death, where the ravens sob driven to despair, since up to them they have discovered the foolishness of the punishment for going in opposition to eternal one; of that everything has it and knows it.
 Of that it loves so much his children, that it leaves them to suffer, according to him, to remove them from the evilness. Vain lies and absolute sadness.
 And there, in this ravine of Dark and cowardly hearts, I have left fingerprint of what I touch. Of every cent. Of every tear spilt by the freedom of the man. For the dear woman.
I have arranged the only thing that this to my side always, to take pleasure to the poet most connected in his dreams of luck. That one that alone will be destroyed completely to my death: my body and his wild attributes:
 To my parents, the hard work that they inculcated me and the facility to show the real color of the world to my brother, so that he chooses to my age his way of happiness and mourning.
 To my friends; the facility to speak what they taught me. Of the values that I acquired with his wisdom. With his strength my mistakes to demonstrate myself. Of his support in my more terrible moments.
 To that as me, they believe that this has to be more than a stupid revelation than shit, and every day they fight, in spite of the fact that they know that on having ended the day, a part will die of them.
To my perfect muse, the virtue of knowing that until the end, it had someone who thought every second about her, and for which they say that I am a dislocated philosopher.
 And to the woman that I love at this moment, the satisfaction of finding out that there was no man who loved her more than I, and that on having gone away remains alone forever, wrapped in my terrible curse of twilights of blood and fire.
 Because the money goes; it goes and comes. But the real love and the nature humanizes only they exist once in his original form. Later they were changing and they will disappear forever.
 I, fragile dream of meditation, heretic of my more noble reasons and hangman of my concerts of desire, write this testament in order that God is read by the purest of the saints ….